Así, presenció varias batallas, como la de Zacatecas de 1914. Los temas
de su pintura de estos años muestran el horror y fascinación que le
produjo la guerra.
Goitia hizo cuadros que muestran paisajes del norte del país pero, sobre
todo, la brutalidad y la muerte que veía cotidianamente.
Para realizar su serie de cuadros sobre ahorcados, Goitia colgaba de
un árbol cadáveres auténticos y observaba su descomposición para después
plasmar el dramatismo de su violenta muerte.
La desolación de los paisajes de Goitia transmiten el sentimiento que
la Revolución produjo en el artista.