En la Ciudad de México se distinguen tres zonas de acuerdo al tipo de suelo:

La zona I, firme o de lomas se localiza en las partes más altas de la cuenca del valle, está formada por suelos de alta resistencia y poco deformables.

La zona III o de lago se localiza en las regiones donde antiguamente se encontraban los lagos de Texcoco y Xochimilco. El tipo de suelo consiste en depósitos lacustres muy blandos y deformables. Su alto contenido de agua favorece la amplificación de las ondas sísmicas.

La zona II o de transición presenta características intermedias entre la Zonas I y III.

El riesgo sísmico es la probabilidad de que ocurra un sismo que cause efectos como pérdidas humanas o daños materiales. Depende fuertemente de la cantidad y tipo de asentamientos humanos localizados en el lugar.

El riesgo sísmico en la Ciudad de México varía muchísimo de lugar a lugar. Pero en términos generales se puede decir que la zona III es la más vulnerable y que en la zona I el peligro es menor.